
Cuánto hace que no escribo
Cuánto que no pienso
Absurdo hacer poesía en verano
Arrastrar palabras sobre el calor de las calles
Creo que hasta llegué a fundirme en el silencio
Cuánto hace que no miro a la gente
no la escucho
Y esta necesidad de vagar sin término ni terreno
Y esta ambición de ver luz atravesando paredes
Tenaz resistencia del sol proyectándome inmóvil
entre esbozos sin sentido
descalza
en los bordes marchitos del desierto